LEY DE INTELIGENCIA

LEY DE INTELIGENCIA Y CONTRAINTELIGENCIA

 

CEIM.-

Centro de Estudios e Investigaciones Militares

 

Conscientes de la necesidad de generar una dinámica de interpretación inequívoca en torno a la ley de Inteligencia y contrainteligencia, en este número publicamos su texto completo, tal y como fue conciliada en el Congreso de la República, falta la Sanción Presidencial y su publicación en el diario oficial.

 

Sin embargo, como texto definitivo, deseamos que se realice la mayor divulgación de la misma de una manera crítica que aporte conceptos, vivencias y experiencias, desde todas las competencias para la real aplicación de la misma. Es una herramienta que armoniza, la realización de las actividades de Inteligencia con perspectiva ética, y donde su eje transversal lo constituyen el Respeto y Consolidación de los Derechos Humanos.

 

A modo de ruego, solicitamos a todos los lectores, nos envíen sus apreciaciones, para el fortalecimiento de esta, desde las diferentes latitudes.

 

 

 Por Medio Del Cual Se Expiden Normas Para Fortalecer El Marco Legal Que Permite A Los Organismos, Que Llevan A Cabo Actividades De Inteligencia Y Contrainteligencia, Cumplir Con Su Misión Constitucional Y Legal, Y Se Dictan Otras Disposiciones.”

 

EL CONGRESO DE COLOMBIA

DECRETA:

 

Capítulo  I

Principios Generales

Artículo 1. – Objeto y alcance. La presente ley tiene por objeto:

fortalecer el marco legal que permite a los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia cumplir adecuadamente con su misión constitucional y legal, establecien­do:

los límites y fines de sus actividades,

los principios que las rigen,

los mecanismos de control y supervisión,

la regulación de sus bases de datos,

la protección de sus miem­bros,

la coordinación y cooperación entre sus organismos y

los deberes de colaboración de las entidades públicas y privadas entre otras disposiciones.

 

Artículo 2. – Definición de la función de inteligencia y contrainteligencia. La función de inteligencia y contrainteligencia es aquella que se desarrolla por organismos especializados del Estado, del orden nacional, dedicados al:

planeamiento,

recolección,

procesamiento,

análisis y

difusión de la información

necesaria para:

defender los derechos humanos,

prevenir y combatir amenazas, internas o ex­ternas, contra la convivencia democrática, la seguridad y la defensa nacional,

y demás fines enunciados en esta ley.

 

Artículo 3. – Organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia. Las actividades de inteligencia y contrainteligencia son llevadas a cabo por las dependencias de

las Fuerzas Militares y

la Policía Nacional reglamentados por éstas pa­­ra tal fin;

el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS)

y la Unidad de In­for­ma­­ción y Análisis Financiero (UIAF).

 

Estos cumplen su función a través de

a.- operaciones bá­­si­cas y

b.- especializadas,

utilizando:

a.-medios humanos o

b.- técnicos.

Estos organismos conforman la comunidad de inteligencia y son los únicos autorizados para desarrollar labores de inteligencia y contrainteligencia en el ámbito de la seguridad y la defensa nacional.

 

Artículo 4. – Límites y fines de la actividad de inteligencia y contrainteligencia. Las actividades de inteligencia y contrainteligencia estarán limitadas en su ejercicio

al respeto de los derechos humanos,

al cumplimiento estricto de la Constitución, la ley,

el Derecho Internacional Humanitario,

y en especial al apego al principio de la reserva legal,

que garantiza la protección de los derechos a la honra, al buen nombre, la intimidad personal y familiar y al debido proceso.

Ninguna información para propósitos de inteligencia y contrainteligencia podrá ser obtenida con fines diferentes de:

a.      Asegurar la consecución de los fines esenciales del Estado,

la vigencia del régimen democrático y la seguridad y defensa de la Nación,

y prevenir de amenazas contra las personas residentes en Colombia y los ciudadanos colombianos en todo tiempo y lugar;

b.      Proteger a la población y las instituciones democráticas frente a amenazas tales como

el terrorismo,

el narcotráfico,

el secuestro,

el tráfico de armas, municiones, explosivos y otros materiales relacionados,

el lavado de activos, y

otras amenazas de igual naturaleza.  

 

En ningún caso la información con propósitos de inteligencia y contrainteligencia será

recolectada,

procesada o

diseminada por razones de:

género,

raza,

origen nacional o familiar,

lengua,

religión,

opinión política o filosófica,

pertenencia a una organización sindical, social o de derechos humanos,

o para promover los intereses de cualquier partido político o

afectar los derechos y garantías de los partidos políticos de oposición.

 

Artículo 5. – Principios de la actividad de inteligencia y contrainteligencia. En el desarrollo de actividades de inteligencia y contrainteligencia se observarán de manera estricta y en todo momento los siguientes principios:

Principio de necesidad: Las actividades de inteligencia y contrainteligencia deben ser necesarias para alcanzar los fines constitucionales deseados; podrá recurrirse a ellas siempre que no existan otros medios que permitan alcanzar tales fines.

Principio de idoneidad: Las actividades de inteligencia y contrainteligencia deben hacer uso de medios que se adecuen al logro de los fines definidos en el artículo 4 de esta ley.

Principio de proporcionalidad: Las actividades de inteligencia y contrainteligencia deberán ser proporcionales a los fines buscados y sus beneficios deberán exceder las restricciones impuestas sobre otros principios y valores constitucionales.

Capítulo II

Coordinación Y Cooperación En Las Actividades De Inteligencia Y Contrainteligencia

Artículo 6. – Coordinación y cooperación Los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia

cooperarán armónicamente y decididamente,

garantizando la unificación de

sus políticas de inteligencia y contrainteligencia  y

coordinando de manera eficaz y eficiente sus actividades

Artículo 7. – Junta de Inteligencia Conjunta – JIC. La Junta de Inteligencia se reunirá al menos una vez al mes para

analizar dentro de su competencia los asuntos relacionados con la seguridad y defensa del Estado,

coordinar las actividades de inteligencia y contrainteligencia, y

asegurar la cooperación entre los distintos organismos que las llevan a cabo. Esta Junta está conformada de manera indelegable por:

a.      El Ministro de la Defensa Nacional, quien la presidirá;

b.      El Viceministro para las Políticas y Asuntos Internacionales, quien la presidirá en au­sencia del Ministro titular;

c.      Los Directores de Inteligencia del Comando General de las Fuerzas Militares, el E­jército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional; 

d.      El Director de Inteligencia del DAS; y

e.      El Director de la UIAF.

Parágrafo 1. En cualquier caso, la participación del DAS y de la UIAF en la JIC estará sujeta a su autonomía e independencia.

Parágrafo 2. Los integrantes de la JIC deberán compartir la información de inteligencia que tengan a su disposición con los miembros de la misma. En cualquier caso, esta información será manejada por la JIC con la debida reserva; dentro del marco de la presente ley y en el ejercicio como delegado ante las JIC.

Parágrafo 3. El Ministro de Relaciones Exteriores deberá ser invitado al menos una vez al semestre a la Junta de Inteligencia, y en cualquier caso, siempre que se discutan asuntos de inteligencia externa.

 

Artículo 8. – Funciones de la Junta de Inteligencia Conjunta. La Junta de Inteligencia Conjunta tiene las siguientes funciones:

a.      Producir estimativos de inteligencia que apoyen la toma de decisiones por parte del Gobierno Nacional.

b.      Producir documentos consolidados de inteligencia estratégica.

c.      Elaborar el Plan Nacional de Inteligencia.

d.      Asegurar que existan procedimientos adecuados de protección de la información.

e.      Desarrollar los protocolos que definan los procedimientos y requerimientos para el intercambio de información entre organismos y de uso de los productos por parte de los usuarios.

f.        Coor­dinar la distribución de tareas entre los organismos promoviendo la especia­li­zación y evitando la duplicidad de esfuerzos.

g.      Coordinar los planes de adquisición y compras.

h.      Promover y garantizar la capacitación y profesionalización de los funcionarios que realicen actividades de inteligencia y contrainteligencia, especialmente de lo analistas. Para ello se promoverá la celebración de convenios de cooperación educativa con organismos nacionales, internacionales o extranjeros.

i.        Establecer, dirigir y orientar un centro de fusión y análisis inter-agencial de la información el cual dependerá de la Junta y estará conformado por un analista de cada organismo. El gobierno reglamentará la materia.

j.        Coordinar la producción de un reporte de análisis estratégico mensual dirigido al Presidente de la República, sin perjuicio de los que puedan elaborarse para temas coyunturales.

 

Parágrafo 1. La JIC creará Juntas de Inteligencia Regionales cuya función es la coordinación de las actividades de inteligencia y contrainteligencia a nivel regional.

Parágrafo 2. El Gobierno Nacional reglamentará

la elaboración del reporte de análisis estratégico mensual,

los protocolos de entrega y

la autorización de su conocimiento por parte de otros funcionarios del Estado.

 

Artículo 9. – Plan Nacional de Inteligencia. El Plan Nacional de Inteligencia es el documento de carácter reservado que define los objetivos y las prioridades de los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia. Este Plan será proyectado para un periodo de un año. El primer Plan Nacional de Inteligencia entrará en vigencia dentro de los seis (6) me­ses siguientes a la publicación de la presen­te ley.

 

 

Capítulo III

Control y Supervisión

 

Artículo 10. – Autorización y documentos soportes. Las misiones y operaciones de inteligencia y contrainteligencia deberán estar plenamente soportadas y autorizadas por orden de operaciones o misión de trabajo emitida por el superior jerárquico, según la naturaleza de la operación. Toda actividad de inteligencia y contrainteligencia a través de la cual se desarrolle  una misión u operación estará enmarcada dentro de éstas y deberá ser reportada. 

Cada organismo reglamentará quién es el superior jerárquico, según la naturaleza de la operación, para autorizar las actividades de inteligencia y contrainteligencia en cada caso, teniendo en cuenta la Constitución y la ley, sin perjuicio de las normas del Código de Procedimiento Penal en las materias reguladas por éste

La orden de operaciones o misión de trabajo deberá incluir un planeamiento detallado de la actividad de inteligencia o contrainteligencia definiendo claramente un cronograma de actividades. Cada organismo que lleve a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia, reglamentará los procedimientos específicos para llevar a cabo las actividades de inteligencia y contrainteligencia.

 

Artículo 11. – Criterios de autorización. El superior jerárquico en cada caso será responsable de autorizar únicamente aquellas actividades de inteligencia y contrainteligencia que cumplan con los límites y fines enunciados en el artículo 4 de esta ley, observen los principios del artículo 5 de la misma y estén enmarcadas dentro de un programa de planeamiento. 

Esta autorización deberá obedecer a requerimientos de inteligencia o contrainteligencia realizados por los destinatarios de la información de inteligencia y/o contrainteligencia o a aquellos incorporados en el Plan Nacional de Inteligencia.

Parágrafo. Los funcionarios de los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia que infrinjan sus deberes u obligaciones incurrirán en causal de mala conducta conforme lo determinen las normas legales y reglamentarias de las respectivas instituciones, sin perjuicio de la responsabilidad civil, fiscal, penal o profesional que puedan tener. La obediencia debida no podrá ser alegada como eximente de responsabilidad por quien ejecuta la operación de inteligencia cuando ésta suponga una violación a los derechos humanos o una infracción al Derecho Internacional Humanitario - DIH.

 

Artículo  12. – Supervisión y control. Los Inspectores de la Fuerza Pública a la que estén adscritos los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia deberán rendir un informe anual de carácter clasificado tramitado por el conducto regular ante el Ministro de Defensa. Este informe verificará la aplicación de los principios, límites y fines enunciados en esta ley, en la autorización y el desarrollo de actividades de inteligencia y contrainteligencia. Para ello, los Inspectores de la Fuerza Pública contarán con toda la colaboración de los diferentes organismos, quienes en ningún caso podrán revelar sus fuentes.

En el caso del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), el informe mencionado en el inciso anterior deberá ser rendido anualmente por las Oficinas de Control Interno o por la dependencia que cada entidad señale para tal fin, ante el Director.

Parágrafo. En cualquier caso el informe rendido por cada entidad no exime al Director de cada organismo de su responsabilidad de velar por el cumplimiento de la presente ley y demás obligaciones constitucionales y legales.

 

Artículo 13. – Control Parlamentario. Crease la Comisión legal parlamentaria de Seguimiento a las actividades de Inteligencia y Contrainteligencia, la cual cumplirá funciones de

control y

seguimiento parlamentario,

verificando:

la eficiencia en el uso de los recursos,

el respeto de las garantías constitucionales y

el cumplimiento de los principios, límites y fines establecidos en la presente ley.”

 

Artículo 14. – Conformación y elección de los miembros. La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia estará conformada por 6 congresistas permanentes miembros de las Comisiones Segundas Constitucionales Permanentes o con conocimientos o experiencia en la materia, sólo siempre y cuando las Comisiones no cuenten con congresistas que puedan o quieran participar en La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia.

Las Comisiones Segundas en sesión conjunta, mediante el sistema de cuociente electoral, elegirán 3 miembros por cada corporación, asegurando la representación en La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia, a los partidos y movimientos políticos que se declaren en oposición al Gobierno. Los miembros de  La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia serán elegidos para un período de cuatro años igual al periodo legislativo.

 

Artículo 15. – Funciones de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia. Son funciones de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia:

 

a.      Producir un informe anual reservado dirigido a la Comisión Segunda Conjunta, con copia al Presidente de la República, que de cuenta

 

del cumplimiento de los controles y garantías contenidos en la presente ley y

 

formular recomendaciones para el mejoramiento del ejercicio de las actividades de inteligencia y contrainteligencia,

 

teniendo en cuenta la salvaguarda de la información que afecte la seguridad y la defensa nacional. El Gobierno Nacional reglamentará la materia.

b.      Realizar mínimo una reunión semestral con la JIC convocada por quien la presida para velar por el cumplimiento de los principios, fines y límites contenidos en la presente ley.

c.      Presentar recomendaciones para la formulación del Plan Nacional de Inteligencia.

d.      Emitir opiniones y conceptos sobre cualquier proyecto de ley relacionado con la materia.

e.      Emitir un concepto sobre el Informe de Auditoría de los gastos reservados elaborado  por la Contraloría General de la República.

f.        Citar a los funcionarios directivos de los organismos de inteligencia para efectos del ejercicio del control político.

Parágrafo. El informe anual de la Comisión será producto de los informes anuales rendidos por los inspectores de la Fuerza Pública, las oficinas de control interno del DAS y la UIAF o por la dependencia que cada entidad señale para tal fin, la discusión que tengan sobre los mismos con los organismos de inteligencia y contrainteligencia, y los informes rendidos por los organismos de control en el ejercicio de sus funciones.

 

Artículo 16. – Seguridad de la información. Los miembros de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia serán sometidos a estudios periódicos de seguridad y con­fia­bilidad. El Gobierno Nacional reglamentará los procedimientos necesarios para que el ac­ceso a la información se haga en condiciones que garanticen la seguridad de la mis­ma.

Parágrafo 1. En caso de que alguno de los congresistas elegidos no apruebe el estudio de confiabilidad, el Gobierno notificará a las Comisiones Segundas Conjuntas para que se realice una nueva elección para reemplazarlo teniendo en cuenta los parámetros de representación antes señalados.

Parágrafo 2. El Gobierno Nacional podrá suspender pro-tempore el acceso a la información por parte de la Comisión para evitar un perjuicio grave a la actividad de los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia, que afecte la seguridad interior, la defensa nacional o el buen éxito de las investigaciones judiciales. Esta decisión será sujeta a control automático por la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado.

Artículo 17.Deber de Reserva de la Comisión. Los miembros de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia están obligados a guardar reserva sobre las informaciones y documentos a los que tengan acceso durante y después de su membresía, hasta el término  máximo que establezca la ley.

Parágrafo 1. Ningún documento público emanado de la Comisión podrá

revelar datos que puedan perjudicar

la actividad

ni los funcionarios de los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia,

ni atentar contra la seguridad y defensa nacional.

Parágrafo 2. Los miembros de la Comisión así como el personal permanente o eventual asignado a la misma que hicieran uso indebido de la información a la que tuvieren acceso en ocasión o ejercicio de sus funciones serán considerados incursos en causal de mala conducta sin perjuicio de las responsabilidad penal a que haya lugar, quedarán inhabilitados para ser miembros de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia.

Parágrafo 3. Las mesas directivas del senado y la cámara de representantes asignaran los recursos humanos y físicos necesarios para el funcionamiento de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia.

 

Capítulo IV

Bases de Datos y Archivos de Inteligencia y Contrainteligencia

Artículo 18. – Centros de Protección de datos de inteligencia y contrainteligencia. Cada uno de los organismos que desarrolla actividades de inteligencia y contrainteligencia tendrá un Centro de Protección de datos y archivos de inteligencia y contrainteligencia (CPD). Cada Centro tendrá un responsable que garantizará que los procesos de recolección, almacenamiento, producción y difusión de la información de inteligencia y contrainteligencia estén enmarcados en la Constitución y la Ley. Para ello se llevarán a cabo los talleres de capacitación necesarios dentro de cada centro.

 

Artículo 19. – Objetivos de los CPD. Cada CPD tendrá los siguientes objetivos:

a.      Controlar el ingreso y la salida de información a las bases de datos y archivos de inteligencia y contrainteligencia, garantizando de manera prioritaria su reserva constitucional y legal.

b.      Asegurar que aquellos datos de inteligencia y contrainteligencia que una vez almace­nados no sirvan para los fines establecidos en el artículo 5 de la presente ley, sean actualizados y depurados.

c.      Garantizar que la información no será almacenada en las bases de datos de inteligencia y contrainteligencia por razones de género, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica, pertenencia a una organización sindical, social o de derechos humanos, o para promover los intereses de cualquier partido político.

Parágrafo Los criterios de actualización y depuración de la información serán reglamentados por la Junta de Inteligencia Conjunta a través de una comisión de trabajo destinado para tal fin.

Para su diseño se tendrán en cuenta los siguientes lineamientos:

a.      La obligación de proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos al buen nombre, la honra y el debido proceso;

b.      El deber de garantizar la preservación de la memoria histórica de la Nación; y

c.      La Ley de archivos.

 

  Artículo 20. – Difusión de datos de inteligencia y contrainteligencia. Los datos de inteligencia y contrainteligencia que reposan en los CPD, al estar amparados por la reserva legal, no podrán hacerse públicos ni serán difundidos a particulares. Sin embargo, no se podrá oponer la reserva legal a los requerimientos de autoridades penales, disciplinarias o fiscales.

 

 

Capítulo V

Reserva De Información En Inteligencia Y Contrainteligencia

Artículo 21. – Reserva. Por la naturaleza de las funciones que cumplen los organismos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia sus documentos, información y elementos técnicos, estarán amparados por la reserva legal por un término máximo de 40 años y tendrán carácter de información reservada según el grado de clasificación que les corresponda en cada caso.

Parágrafo. El servidor público que decida ampararse en la reserva para no suministrar una información debe hacerlo motivando por escrito la razonabilidad y proporcionalidad de su decisión y fundándola en esta disposición legal. En cualquier caso, frente a tales decisiones procederán los recursos y acciones legales y constitucionales del caso. 

 

Artículo 22. – Compromiso de reserva. Los servidores públicos de los organismos que desarrollen actividades de inteligencia y contrainteligencia, los funcionarios que adelanten actividades de control, supervisión y revisión de documentos o bases de datos de inteligencia y contrainteligencia, y los usuarios de los productos de inteligencia, se encuentran obligados a suscribir acta de compromiso de reserva en relación con la información de que tengan conocimiento. Quienes indebidamente y bajo cualquier circunstancia divulguen información o documentos clasificados, incurrirán en causal de mala conducta, sin perjuicio de las acciones penales a que haya lugar.”

Para garantizar la reserva los organismos de inteligencia y contrainteligencia podrán aplicar todas las pruebas técnicas, con la periodicidad que consideren conveniente, para la verificación de las calidades y el cumplimiento de los más altos estándares en materia de seguridad por parte de los servidores públicos.

Parágrafo 1. El deber de reserva de los servidores públicos de los organismos que desarrollen actividades de inteligencia y contrainteligencia, y de los funcionarios y usuarios antes mencionados y los miembros de La Comisión  Legal Parlamentaria De Seguimiento a Las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia permanecerá aún después del cese de sus funciones o retiro de la institución hasta el término máximo que establezca la ley. Los organismos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia deberán tomar todas las medidas necesarias para impedir que sus miembros copien, porten, reproduzcan, almacenen, manipulen o divulguen cualquier tipo de información de inteligencia o contrainteligencia con fines distintos al cumplimiento de su misión, y diseñarán mecanismos que les permitan sancionar de manera efectiva estas conductas.  

Parágrafo 2. Las personas capacitadas para cumplir funciones relacionadas con las labores de inteligencia y contrainteligencia, deberán cumplir en todo momento los más altos estándares de idoneidad y confianza que permitan mantener el compromiso de reserva en el desarrollo de sus funciones.  Para tal efecto cada una de las entidades que realizan actividades de inteligencia y contrainteligencia, desarrollarán protocolos internos para el proceso de

selección,

contratación e incorporación y

Capacitación del personal de inteligencia y contrainteligencia,

teniendo en cuenta la doctrina, funciones y especialidades de cada una de las entidades.”

 

Artículo 23. – Excepción a los deberes de denuncia y declaración. Los servidores públicos de los organismos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia están obligados a guardar la reserva en todo aquello que por razón del ejercicio de sus actividades hayan visto, oído o comprendido. En este sentido, los servidores públicos a los que se refiere este artículo están exonerados del deber de denuncia y no podrán ser obligados a declarar.

En caso de que el organismo considere necesario declarar en un proceso, podrá hacerlo a través de su Director o su delegado, en calidad de prueba de referencia.

La exclusión del deber de denuncia no aplicará  para los casos en que el servidor publico posea información relacionada con la presunta comisión de un delito de lesa humanidad por parte de un servidor publico que lleve a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia.

 

Artículo 24 – Valor probatorio de los informes de inteligencia. En ningún caso los informes de inteligencia tendrán valor probatorio dentro de procesos judiciales, pero su contenido podrá constituir criterio orientador para el desarrollo de los actos urgentes que desarrolla la policía judicial en materia penal. En todo caso se garantizará la reserva para proteger la identidad de los funcionarios de inteligencia y contrainteligencia, sus métodos y sus fuentes.

 

Artículo 25. – Modificación de penas para los delitos de divulgación y empleo de documentos reservados y acceso abusivo a un sistema informático. Con el objeto de garantizar la reserva legal de los documentos de inteligencia y contrainteligencia y evitar su divulgación por parte de los miembros de organismos que llevan a cabo este tipo de actividades, los artículos 194, 195, 418, 419 y 420 del Código Penal quedarán así:

 

  “Artículo 194. Divulgación y empleo de documentos reservados. El que en provecho propio o ajeno o con perjuicio de otro divulgue o emplee el contenido de un documento que deba permanecer en reserva, incurrirá en pena de prisión de cinco (5) a ocho (8) años, siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor.”

 

“Artículo 195. Acceso abusivo a un sistema informático. El que abusivamente se introduzca en un sistema informático protegido con medida de seguridad o se mantenga contra la voluntad de quien tiene derecho a excluirlo, incurrirá en pena de prisión de cinco (5) a ocho (8) años. “

 

“Artículo 418. Revelación de secreto. El servidor público que indebidamente dé a conocer documento o noticia que deba mantener en secreto o reserva, incurrirá en pena de prisión de cinco (5) a ocho (8) años y multa de veinte (20) a ciento veinte (120) salarios mínimos legales mensuales vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por diez (10) años.

Si de la conducta resultare perjuicio, la pena será de cinco (5) a ocho (8) años de prisión, multa de sesenta (60) a doscientos cuarenta (240) salarios mínimos legales mensuales vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por diez (10) años.”

 

“Artículo 419. Utilización de asunto sometido a secreto o reserva. El servidor público que utilice en provecho propio o ajeno, descubrimiento científico, u otra información o dato llegados a su conocimiento por razón de sus funciones y que deban permanecer en secreto o reserva, incurrirá en pena de prisión de cinco (5) a ocho (8) años y pérdida del empleo o cargo público, siempre que la conducta no constituya otro delito sancionado con pena mayor.”

 

“Artículo 420. Utilización indebida de información oficial privilegiada. El servidor público que como empleado o directivo o miembro de una junta u órgano de administración de cualquier entidad pública, que haga uso indebido de información que haya conocido por razón o con ocasión de sus funciones y que no sea objeto de conocimiento público, con el fin de obtener provecho para sí o para un tercero, sea éste persona natural o jurídica, incurrirá en pena de prisión de cinco (5) a ocho (8) años y pérdida del empleo o cargo público.”

 

Parágrafo1. Adiciónese un artículo 418B (revelación de secreto culposa) a la Ley 599 de 2000, el cual quedará así:

“Artículo 418 B. Revelación de secreto culposa. El servidor público que por culpa dé indebidamente a conocer documento o noticia que deba mantener en secreto o reserva, incurrirá en multa de diez (10) a ciento veinte (120) salarios mínimos legales mensuales vigentes y pérdida del empleo o cargo público.”

 

Parágrafo 2. Adiciónese un artículo 429B  a la Ley 599 de 2000, el cual quedará así:

 La persona que bajo cualquier circunstancia de a conocer información sobre la identidad de quienes desarrollan actividades de inteligencia o contrainteligencia, incurrirá en pena de prisión de (5) cinco a (8) ocho años siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor.”

 

Artículo 26. – Modificación de penas para el delito militar de revelación de secre­­tos. Con el objeto de garantizar la reserva legal de los documentos de inteligencia y contrainteligencia y evitar su divulgación por parte de los miembros de la Fuerza Pública que llevan a cabo este tipo de actividades en desarrollo del servicio, los artículos 149 y 150 del Código Penal Militar quedará así:

 

“Artículo 149. Revelación de secretos. El miembro de la Fuerza Pública que revele documento, acto o asunto concerniente al servicio, con clasificación de seguridad secreto, o ultra secreto, incurrirá en prisión de cinco (5) a doce (12) años.

Si la revelación fuere de documento, acto o asunto clasificado como reservado, el responsable incurrirá en prisión de cuatro (4) a seis (6) años.”

 

“Artículo 150. Revelación culposa. Si los hechos a que se refiere el artículo anterior se cometieren por culpa, la pena será de uno (1) a tres (3) años de prisión.”

 

Artículo 27. – Acceso a la información reservada por servidores públicos. Todas las entidades públicas que sean usuarias de información de inteligencia y contrainteligencia deberán garantizar su reserva, seguridad y protección en los términos establecidos en la presente ley.

 

Artículo 28. – Destinatarios de la información de inteligencia y contrainteligencia. El Presidente de la República y sus Ministros son los principales destinatarios de la información de inteligencia y los únicos facultados para hacer requerimientos de inteligencia a los organismos de inteligencia y contrainteligencia sin perjuicio de las facultades otorgadas por la ley a otros servidores públicos o entidades públicas para el acceso a información de inteligencia.

El Presidente de la República será el destinatario del reporte de análisis estratégico mensual.

En materia de inteligencia criminal el Fiscal General de la Nación podrá solicitar estimativos de inteligencia que apoyen la toma de decisiones por su Despacho en materia de política criminal.

 

 

 

Capítulo VI

Protección De Los Servidores Públicos Que Realizan Actividades De Inteligencia Y Contrainteligencia

 

Artículo 29. – Protección de la identidad.  Con el fin de proteger la vida e integridad de los servidores públicos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia, y para facilitar la realización de las actividades propias de su cargo, el gobierno a través de la Registraduría Nacional del Estado Civil, les suministrará documentos con nueva identidad que deberán ser utilizados exclusivamente en el ejercicio de sus funciones y actividades.

Los directores de los organismos de inteligencia de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, así como el Director del DAS, serán los únicos autorizados para solicitar ante la Registraduría Nacional del Estado Civil la expedición del nuevo documento de identificación para la protección de sus funcionarios.

En caso de necesitarse la expedición de otros documentos públicos o privados para el cumplimiento de la misión, los funcionarios de los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia podrán utilizar para el trámite el nuevo documento de identidad expedido por la Registraduría Nacional del Estado Civil, sin que el uso de los nuevos documentos constituya infracción a la ley.

Los organismos de inteligencia y contrainteligencia, con la participación de la Registraduría, reglamentarán la implementación del sistema de custodia de la información relacionada con la identidad funcional con el fin de garantizar la seguridad de la información y la protección de la vida e integridad física de los agentes. El Registrador Nacional del Estado Civil estará obligado a garantizar la reserva de la información de acuerdo con lo establecido en la presente ley, la cual bajo ninguna circunstancia podrá ser divulgada. 

Parágrafo 1. En la implementación de los mecanismos de protección contemplados en este artículo, las entidades estatales deberán suscribir los convenios interinstitucionales a que haya lugar con el fin establecer protocolos para asegurar la reserva, seguridad y protección de la información.

Parágrafo 2. El servidor público que bajo cualquier circunstancia dé a conocer información sobre la identidad de quienes desarrollen actividades de inteligencia y contrainteligencia incurrirá en causal de mala conducta, sin perjuicio de las acciones penales a que haya lugar.”

 

Artículo 30. – Protección de los servidores públicos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia y su núcleo familiar. Los servidores públicos pertenecientes a los organismos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia que con ocasión del cumplimiento de sus funciones y actividades se vean compelidos a riesgo o amenaza actual e inminente contra su integridad personal o la de su núcleo familiar, tendrán la debida protección del Estado. Para este propósito cada institución establecerá los mecanismos de protección pertinentes.

 

Capítulo VII

Deberes De Colaboración De Las Entidades Públicas Y Privadas

 

Artículo 31.Colaboración de las entidades públicas y privadas. Las entidades públicas y privadas podrán cooperar con los organismos de inteligencia y contrainteligencia para el cumplimiento de los fines enunciados en esta Ley. En caso de que la información solicitada esté amparada por la reserva legal, los organismos de inteligencia y las entidades públicas y privadas podrán suscribir convenios interinstitucionales de mutuo acuerdo. En cualquier caso, la entrega de tal información no constituirá una violación a la reserva legal, toda vez que la misma continuará bajo este principio, al cual se encuentran obligados los servidores públicos de inteligencia y contrainteligencia en virtud de lo dispuesto en la presente Ley.

 

Parágrafo 1. En cumplimiento de los términos establecidos en la presente ley los operadores de telecomunicaciones estarán obligados a suministrar a los organismos de inteligencia y contrainteligencia, previa solicitud y en desarrollo de una operación autorizada el historial de comunicaciones de los mismos, los datos técnicos de identificación de los suscriptores sobre los que recae la operación, así como la localización de las celdas en que se encuentran las terminales y cualquier otra información que contribuya a la localización. Los organismos de inteligencia y contrainteligencia garantizarán la seguridad de esta información a través de los CPD.

 

Los Directores de los organismos de inteligencia serán los encargados de presentar por escrito a los operadores de telecomunicaciones la solicitud de dicha información.

 

En todo caso, la interceptación de comunicaciones estará sujeta a los procedimientos legales establecidos por la constitución y la ley.

 

Parágrafo 2. Los operadores de telecomunicaciones deberán informar al Ministerio de Comunicaciones y a la Fiscalía General de la Nación cualquier modificación en la tecnología de sus redes y poner a su disposición, en un tiempo y a un costo razonable, la implementación de los equipos de interceptación para la adaptación a la red. Los operadores de telecomunicaciones deberán indicar el contenido y el alcance de la modificación respectiva con una antelación no inferior a 60 días calendario a aquél en que se pretenda llevar a cabo la misma.  

 

Parágrafo 3. Los operadores de telecomunicaciones deberán mantener y asegurar a los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia, un medio de transporte que permita llamadas de voz encriptadas, a un costo más utilidad razonable, y para un número especifico de usuarios en condiciones que no degraden la red del operador ni la calidad del servicio que éste presta. Este medio se otorgará a solicitud de la Junta de Inteligencia Conjunta; será exclusivo del alto gobierno y de los organismos de inteligencia  y contrainteligencia  del Estado; y será regulado y controlado por la Junta de Inteligencia Conjunta.

 

 

Capítulo VIII

Disposiciones De Vigencia

 

Artículo 33. – Vigencia.  La presente Ley rige a partir de la fecha de su promulgación.

 

Artículo 34. – Derogatorias y declaratorias de subrogación. La presente ley deroga todas las disposiciones que le sean contrarias, en especial el Decreto 2233 de 1995 “Por medio del cual se crean el Sistema Nacional de Inteligencia, el Consejo Técnico Nacional de Inteligencia, los Consejos Técnicos Seccionales de Inteligencia...” y el decreto 324 de 2000 “por el cual se crea el Centro de coordinación de la lucha contra los grupos de autodefensas ilegales y demás grupos al margen de la ley”.

Se deroga el numeral 12 del artículo 89 de la Ley 1098 de 2006 “por la cual se expide el Código de la Infancia y la Adolescencia”.

En el Decreto 517 de 2001 “por el cual se modifica la Organización Interna de la Unidad Administrativa de Impuestos y Aduanas Nacionales”, se subrogan todas las disposiciones que se refieren a la “Subdirección de Inteligencia” por la “Subdirección de Prevención”. En el artículo 3 literal C se deroga la siguiente disposición: “las labores de inteligencia y los operativos derivados de éstas, realizados por la Dirección de

Policía Fiscal y Aduanera, tendientes a”. En el artículo 5 se derogan las siguientes disposiciones: “de inteligencia” en el literal A, “de inteligencia” en el literal E y “en desarrollo de las actividades de inteligencia” en el literal F.

PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

ALVARO URIBE VELEZ

MINISTRO DE DEFENSA

JUAN MANUEL SANTOS

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